QUERÉTARO, 22 DE MAYO.- Poco antes de llegar al pueblo minero de San Joaquín, sobre la loma de uno de los cerros más altos de la región, se encuentran las ruinas de una importante ciudad prehispánica: Toluquilla, palabra que significa, en náhuatl, «cerro jorobado».
La ciudad se conoció públicamente en 1872 por varios ingenieros en busca de minas en la región. La primera apreciación del lugar fue como una ciudad-fortaleza con murallas, atalayas y trincheras. Al final se interpretó que las murallas eran solamente muros de contención, las atalayas sólo templos y las trincheras los paramentos de las canchas de los juegos de pelota.
ABEL MAGAÑA ÁLVAREZ, COORDINADOR DE COMUNICACIÓN SOCIAL DE QUERÉTARO
TOLUQUILLA: ABEL MAGAÑA
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