miércoles, 8 de abril de 2015

Ruta del Semidesierto Queretano: ABEL MAGAÑA

QUERÉTARO, 8 DE ABRIL.- Realizar la travesía hasta el semidesierto queretano constituye un peregrinaje especial, como el del viajero que se adentra en regiones poco vistas. Celosos y apegados a sus tradiciones, los pueblos del semidesierto resuenan en los ecos de antiguas tribus otomíes y chichimecas, cuyas tradiciones perduran flotando como un espejismo en la árida vastedad de esta región. Los primeros colonizadores llegaron en 1532, desde entonces, se ha formado una cultura particular en el seno de un sincretismo religioso dedicado a sus fiestas, a su trabajo y a la veneración de sus ancestros. Por ello, la Unesco le otorgó a esta zona el reconocimiento de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.




E
ntre sierras, cañadas y llanuras, y en medio del triángulo sagrado enmarcado por el cerro del Frontón, la Peña de Bernal y el cerro del Zamorano, los habitantes de esta zona de Querétaro manifiestan y salvaguardan la memoria y las tradiciones vivas de sus pueblos.
Las actividades autóctonas de estas comunidades, sus creencias, costumbres y su gastronomía local, se convierten en una forma idónea de conocer la personalidad y forma de vida que los caracteriza, ofreciendo una ruta cultural de gran importancia y permitiendo al visitante vivir de cerca e involucrarse directamente con la comunidad en un sentido tradicional, cultural y gastronómico.


 


 


ABEL MAGAÑA ÁLVAREZ, COORDINADOR DE COMUNICACIÓN SOCIAL DE QUERÉTARO 



Ruta del Semidesierto Queretano: ABEL MAGAÑA

No hay comentarios:

Publicar un comentario