QUERÉTARO, 27 DE ABRIL.- Para hablar de este espacio hay que sumergirse en la historia de la fundación de Querétaro. Dice la leyenda que en 1531, Fernando de Tapia, cuyo nombre otomí era Conín, dirigía a sus tropas contra el ejército chichimeca en la loma del Sangremal. En medio de la feroz batalla, unos y otros observaron una resplandeciente luz que llamó su atención: en el centro de ésta y suspendida en el aire apareció una cruz de color entre blanco y rojo, y a su lado cabalgaba el apóstol Santiago en un caballo blanco.
Con esta milagrosa aparición terminó la lucha y Fernando de Tapia tomó posesión de la región. Los chichimecas se sometieron y pidieron que se pusiera una cruz en la loma del Sangremal como símbolo del milagro que ahí había ocurrido. En ese mismo año se construyó una pequeña capilla a la Santa Cruz y a mediados del siglo XVII se erigieron la iglesia y el convento.
Fue en este sitio en donde, oficalmente, se fundó la ciudad virreinal de Querétaro.
ABEL MAGAÑA ÁLVAREZ, COORDINADOR DE COMUNICACIÓN SOCIAL DE QUERÉTARO
Cerro de Sangremal, Historia de Querétaro: ABEL MAGAÑA
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